martes, 14 de septiembre de 2010

Principales tipos de rituales Material Prueba corta #7 Material Examen #2 Primer Trimestre








Los estudios modernos sobre el mito se sitúan en tres posiciones fundamentales:
• la funcionalista, desarrollada por el antropólogo Malinowski, examina para qué se utilizan los mitos en la vida cotidiana (refuerzo de conductas, argumento de autoridad, etc.);
• la estructuralista, iniciada por Lévi-Strauss, examina la construcción de los mitos localizando los elementos contrarios o complementarios que aparecen en él y la manera en que aparecen relacionados;
• la simbolista, que tiene referentes clásicos en Jung, Bachelard y Gilbert Durand, considera que el elemento fundamental del mito es el símbolo, un elemento tangible pero cargado de una resonancia o significación que remite a contenidos arquetípicos de la psique humana. (Un ejemplo de arquetipo es el Niño Anciano, figura contradictoria que se manifiesta como un personaje lóngevo de apariencia o conducta infantil —como Merlín— o un bebé o niño capaz de hablar y dotado de enormes conocimientos, propios de un anciano —el niño Jesús dando clase a los doctores—.)
La mitología es un conjunto de mitos relativamente cohesionados: relatos que forman parte de una determinada religión o cultura. También se le denomina mito a los discursos, narraciones o expresiones culturales de origen sagrado, y que posteriormente fueron secularizados y tratados como discursos relativos a una cultura, a una época o a una serie de creencias con carácter ficcional o pragmático.
Los mitos son relatos basados en la tradición y en la leyenda, creados para explicar el universo, el origen del mundo, los fenómenos naturales y cualquier cosa para la que no haya una explicación simple. Sin embargo, no todos los mitos tienen por qué tener este propósito explicativo. Igualmente, la mayoría de los mitos están relacionados con una fuerza natural o deidad, pero muchos son simplemente historias y leyendas que se han ido transmitiendo oralmente de generación en generación.




El término griego mythologia está compuesto de dos palabras:
• mythos (μῦθος), que en griego clásico significa aproximadamente ‘el discurso’, ‘palabras con actos’ (Esquilo: «ἔργῳ κοὐκέτι μύθῳ», ‘de la palabra al acto’)[1] y, por extensión, un ‘acto de habla ritualizado’, como el de un jefe en una asamblea, o el de un poeta o sacerdote[2] o un relato (Esquilo: «Ἀκούσει μῦθον ἐν βραχεῖ λόγῳ», ‘la historia completa que oirás en un breve lapso de tiempo’).[3]
• logos (λόγος), que en griego clásico significa: la expresión (oral o escrita) de los pensamientos y también la habilidad de una persona para expresar sus pensamientos (logos interior).[4]
Mitología y religión
La mitología aparece de manera prominente en la mayoría de las religiones y, de igual modo, la mayoría de las mitologías están relacionadas con, al menos, una religión. Si bien las religiones suponen una superación o un desarrollo del estado mítico primitivo de superstición, es innegable que toda religión fue en un origen mítica. Es decir que las religiones guardan un origen mítico irreductible.
El término se suele usar más frecuentemente en este sentido para referirse a las religiones fundadas por sociedades antiguas, como la mitología griega, la mitología romana y la mitología escandinava. Sin embargo, es importante recordar que, mientras que algunas personas ven los panteones escandinavo y celta como meras fábulas, otros las consideran religiones (ese es el fundamento del neopaganismo). Generalmente, muchas personas no consideran los relatos que rodean al origen y desarrollo de religiones como el cristianismo, judaísmo e islamismo, como crónicas literales de hechos, sino como representaciones figurativas o simbólicas de sus sistemas de valores. Aun así, igualmente, muchas personas entre ellos ateos, agnósticos, o creyentes de algunas de estas mismas religiones, emplean las palabras mito y mitología para caracterizar como falsas o a lo sumo dudosas, las historias que aparecen en una o más religiones, o a las religiones diferentes a la que es creyente. De este modo la gente que pertenece a la mayoría de las religiones que están presentes actualmente, se ofende cuando se toma a su fe como un conjunto de mitos; ya que para ellos, esto, equivale a decir que su religión en sí es una mentira, lo cual va en contra de sus creencias. Ejemplo de ello sucede en muchos grupos cristianos en relación con los relatos de la Biblia, en el cual sus creyentes no consideran, generalmente, que sean mitológicas algunas de sus historias, y que solo se usa esta palabra para referirse a ellas en un sentido peyorativo. Sin embargo, la mayoría de la gente está de acuerdo con que cada religión tiene un conjunto de mitos que se ha desarrollado alrededor de sus escrituras religiosas; ya que en sí la palabra mito se refiere a hechos que no son posibles de ser verificados de manera objetiva. De este modo, igualmente se considera que se puede hablar de mitología judía, mitología cristiana o mitología islámica, para referirnos a los elementos míticos que existen en estas creencias; sin hablar de la veracidad de los principios de la fe o de las versiones de su historia; pues la creencia de su religión como algo verdadero compete a la fe y creencias de cada persona, y no del estudio de los mitos.
Ejemplo de ello, son los sacerdotes y rabinos de hoy en día dentro de los movimientos judíos y cristianos más liberales, además de los neopaganos, que no tienen problemas en admitir que sus textos religiosos contienen mitos. Así, ven sus textos sagrados como verdades religiosas, reveladas por inspiración divina, pero mostradas en el lenguaje del género humano. Aun así, como sucede en todo ámbito, otros, al contrario, no están de acuerdo con ello.




Por lo tanto, para efectos de este curso, usamos la palabra mitología para referirnos a historias que, aunque pueden pertenecer o no a la realidad, revelan verdades y visiones fundamentales sobre la naturaleza humana (ej, Bécquer, rimas y leyendad El rayo de luna… Yo no sé si esto es una historia que parece leyenda o una leyenda que parece historia, lo que sé es que en su fondo es portadora de una verdad muy grande”), a menudo gracias al uso de arquetipos. Además, los relatos que analizamos expresan los puntos de vista y las creencias de un país, una época, una cultura o una religión que las originaron.
Magia y religión.
Magia se refiere a las técnicas sobrenaturales orientadas a alcanzar propósitos específicos. Estas técnicas incluyen conjuros, fórmulas y encantamientos utilizados con deidades o con fuerzas impersonales. Los magos utilizan la magia homeopática o imitativa para producir el efecto deseado mediante su imitación. Por ejemplo, clavar agujas en los "muñecos vudú".
Con la magia contagiosa o contaminante, cualquier cosa que se haga a un objeto se cree que afecta a la persona que alguna vez estuvo en contacto con él, estos a veces utilizan productos corporales de las víctimas: sus uñas pelo, etc. La magia puede estar asociado con el animismo, el politeísmo e incluso el monoteísmo
Ansiedad, control, consuelo
La religión y la magia no sólo explican cosas y ayudan a las personas a alcanzar metas. También entran en el dominio de los sentimientos y las emociones*. Las técnicas mágicas pueden disipar dudas que surgen cuando los resultados están más allá del control humano. De modo similar, la religión ayuda a las personas a enfrentarse a la muerte y a superar las crisis vitales. Malinowski sostiene que la magia se utiliza para establecer control, mientras que la religión "nace de (...) las tragedias reales de la vida humana". ¿Las funciones sociales de los actos rituales?
La magia y la religión pueden reducir la ansiedad y calmar los temores. La ansiedad puede surgir debido a que existe el rito. La participación en un rito puede dar lugar a una tensión común cuya reducción, mediante la culminación del rito, refuerza la solidaridad entre los participantes (new age terepéutico).
Ritos de transición Las tradicionales búsquedas de sueños de los indios norteamericanos, ilustran los ritos de transición o de paso, que se encuentran en todos los lugares del mundo.
Los ritos de transición de las culturas contemporáneas incluyen las confirmaciones, los bautismos, bar mitzvahs, bat mitzvahs y novatadas. Los ritos de transición implican cambios de status social, como el citado de joven a adulto o de novato a veterano. En términos más generales, un rito de transición puede señalar cualquier cambio de lugar, condición, posición social o edad. Estos ritos presentan tres fases: separación, marginalidad y agregación. En la primera, las personas abandonan el grupo y comienzan a pasar de un lugar o status a otro. En la tercera fase, se reintegran a la sociedad, habiendo completado el rito. La fase marginal es la más interesante. Se trata del período entre uno y otro estado, el limbo durante el cual las personas han abandonado un lugar o estado, pero todavía no han entrado o se han unido al siguiente. Llamamos a esto la fase liminar del rito de transición.La liminaridad tiene siempre ciertas características. Las personas liminares ocupan posiciones sociales ambiguas. La liminaridad puede estar marcada por una serie de contrastes con respecto a la vida social regular.Un aspecto social muy importante de la limiradidad colectiva es el llamado communitas, un intenso espíritu comunitario, un sentimiento de gran solidaridad, igualdad y proximidad sociales. Las personas que lo experimentan forman una comunidad de iguales. Las personas liminares experimentan el mismo tratamiento y las mismas condiciones y tienen que actuar de la misma manera. La liminaridad es parte de todo un rito de transición y en algunas sociedades pueden convertirse en una característica permanente de grupos particulares.













La naturaleza del ritual.
Los rituales son actos sociales. De modo inevitable, algunos participantes están más entregados que otros a las creencias que subyacen a los ritos. Sin embargo, por el mero hecho de tomar parte en un acto público conjunto, los participantes señalan que aceptan un orden social y moral común, uno que transciende su status como individuos.
Se denomina rito (del latín ritus) a un acto religioso o ceremonia repetido invariablemente, con arreglo a unas normas estrictas. Los ritos son las celebraciones de los mitos, por tanto no se pueden entender separadamente de ellos. Tienen un carácter simbólico, expresión del contenido de los mitos. La celebración de los ritos (ritual) puede consistir en fiestas y ceremonias, de carácter más o menos solemne, según pautas que establece la tradición o la autoridad religiosa. En las celebraciones ceremoniales o rituales abundan los fetiches, amuletos, mantras y todo tipo de elementos litúrgicos.
Principales tipos de ritos?

. Propiciatorio: para lograr la obtención de fortuna, victoria en la guerra, amor, buena caza, buena cosecha, ect.
• De purificación, que se celebran por medio del agua o el fuego: por ejemplo, los baños rituales y los bautismos. Lavan al hombre de su culpa y lo hacen digno ante la divinidad.
• De sangre, que consisten en el derramamiento de sangre: por ejemplo, la circuncisión o los sacrificios.
• De tránsito o de paso: se dan en momentos claves de la vida de una persona (nacimiento, pubertad, matrimonio, muerte).
• Funerarios: relacionados con la muerte y el (supuesto) paso a la otra vida.
• De iniciación: relativos a la introducción a los misterios o prácticas religiosas secretas.
• Relativos a fenómenos naturales: la primavera, la siembra, la cosecha, las tempestades…
• Exorcismos: para alejar o expulsar los malos espíritus.
• De consagración: de personas (reyes, sacerdotes) o de lugares (templos).
• De conmemoración: en recuerdo de acontecimientos, instituciones, hechos fundacionales...
• De acción de gracias: por las cosechas, por salir de una enfermedad grave, por haber sido salvado de un peligro...
• De expiación: para pedir el perdón divino.

En algunas religiones, los rituales puede llevarlos a cabo cualquier creyente, mientras que en otras se necesita la mediación de una persona o institución especial. Ésta es la diferencia que existe entre las religiones individualistas como, por ejemplo, la religión de los esquimales, y las religiones comunitarias y eclesiásticas, como la cristiana o la islámica, que presuponen la tarea de un sacerdote o mediador. En psicología el término "ritual" en ocasiones se refiere a una acción o serie de acciones que una persona realiza en un contexto dado que no tienen otro propósito o razón aparente. El término puede referirse especialmente a comportamientos compulsivos de personas que padecen el trastorno obsesivo-compulsivo.